• El Confesionario

    En México no llueve

    Además del ya analizado tráfico infernal, una de las cosas que llamó mucho mi atención, cuando me mudé a Ciudad de México, fue la altura de los bordillos —en serio, aquí puedes llegar a desarrollar vértigo por el simple hecho de asomarte desde una banqueta—. Aquello era algo que se escapaba de mi entendimiento; sobre todo, teniendo en cuenta que el promedio de este país está muy alejado de la media de los nórdicos —sin ofender—. De hecho son tan altas que estoy convencida que solo con subir y bajar unas cuantas al día, es más que suficiente para lograr un bonito y tonificado derriere —por eso de que nadie…

  • El Confesionario

    En México no hay tráfico

    Según el Diccionario de la Real Academia, el sustantivo “tráfico” se refiere a la circulación de vehículos. Teniendo en cuenta que en México hay tantos coches que la circulación es casi nula, podemos afirmar que en México, de hecho, no hay tráfico. Recuerdo la primera vez que llegué a este país. Al bajar del avión lo primero que vi fue un vendedor ambulante paseando entre los coches ofreciendo lo que mi querido amigo Manus definió como “alegrías”. Os podéis imaginar mi cara en ese momento… ¿alegrías a plena luz del día? Después comprobaría que solo se refería a un dulce propio de la tierra que, por cierto, está bastante rico.…

  • Desayuno en el Hotel Rodavento (Valle de Bravo)
    El Confesionario

    El día que perdí mi virginidad (en un desayuno)

    Ojo, no penséis mal, este no es un artículo pornográfico ni mucho menos —aunque incluya la crónica de algún que otro orgasmo—. Esta es la historia del día que dejé a un lado las galletas de chocolate y me enfrenté, por primera vez, a unos tacos de carnitas para desayunar. via GIPHY Para los que no están tan familiarizados con la cultura popular española, deciros que el español, por definición, acostumbra a desayunar ligero. Esto significa que no nos metemos una tortilla de patata al alba ni mucho menos una paella. Como mucho, una tostada con aceite de oliva y jamón serrano. Pero vamos, lo normal son unas galletas, cereales…

  • MADAME CLICQUOT
    El Confesionario

    La verdadera magia del Día de Muertos

    En España cada vez se extiende más la tradición de celebrar una de las fiestas estadounidenses por excelencia y, aunque los mexicanos aprovechan cualquier excusa para montar un guateque, lo cierto es que aunque Halloween ya se ha adherido con fuerza en su lista de usos y costumbres, en México tienen otra tradición mucho más arraigada, más auténtica y más suya; el Día de Muertos. Una noche cargada de tradiciones donde los mexicanos veneran y recuerdan a sus seres queridos desaparecidos. Si quieres entender un poco más a fondo de qué se trata este día, te recomiendo (por esa y muchas otras razones) que veas la película de Coco.  …

  • El Confesionario

    No cojo, no salgo fuera y no me caigo de culo

    No sé qué os habrán contado, pero los mexicanos y los españoles no hablamos el mismo idioma. Aunque ambos provienen de la misma raíz latina y están considerados por los entendidos en el tema como “español”, las diferencias de forma y contenido hacen que, en algunas ocasiones, hasta sea complicado entendernos. Por ello, me pareció importante compartiros algunas normas básicas de convivencia para que podamos comunicarnos todos mejor: 1.- En España usamos la palabra “coger” para casi todo. Un verbo, inofensivo en la península Ibérica, que al cruzar el Atlántico se torna algo impúdico dependiendo de los foros en los que uno se encuentre. Aquí no puedes “coger el autobús”,…

  • El Confesionario

    Una especie en extinción

    Me llamo Alba y soy fruto de los coletazos de una generación denominada por los sabios como millennial. Digamos que nací en el limbo entre la era analógica y la digital, aunque mi ADN sea más de escuchar la radio que de reproducir un podcast. Por si os estáis preguntando por qué ha decidido una tía tan mayor abrir un blog en lugar de cincelar cuatro ideas en una libreta de anillas, la respuesta es fácil. Desde hace siete años vivo en un país muy muy lejano. Bueno, gracias al par de sangrientas compañías aéreas que tienen el monopolio, no tanto. ¿Queréis una pista? Verde, blanco y rojo es mi…