Arte, Bares y Comida

La mejor comida del día

La primera vez que llegué a México me sorprendió la facilidad de los lugareños para encontrar cualquier excusa viable que les permitiese reunirse para comer y beber. Y no, no hablo de las clásicas catas con su correspondiente maridaje a las que los editores comunes acostumbramos a asistir. Me refiero a esas “inocentes” quedadas que empiezan con un “vamos a tomar algo en plan tranqui” y acaban en una resaca monumental.

Seguro conocéis ese dicho que recomienda, con el objetivo de llevar una vida sana y una dieta saludable, desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Bien, pues esa ecuación en México no aplica. Si por algo se caracterizan los mexicanos, además de por su calidez y “buena onda”, es por su buen diente. Solo en México puedes desayunar unos buenos huevos fritos (con sus correspondientes complementos), comer una comida digna de un marajá y cenar como si no hubieras ingerido alimento alguno en las pasadas 12 horas.

Planteada ya la premisa de mi teoría, sobra explicaros la facilidad con la que los mexicanos adoptaron como propia la costumbre de “ir al brunch”. Y es que el mexicano (y los que ya nos sentimos locales) disfruta como nadie de un buen menú. Para los que no estáis habituados a esta práctica, se denomina brunch a ese desayuno tardío en el que son aceptables tanto los huevos revueltos, como la bollería e incluso un pulpo a las brasas. Nada está vetado y todo está permitido. Eso sí, en cuanto al maridaje, ahí no hay lugar a negociaciones; la mimosa es el brebaje estrella.                     

Actualmente en la Ciudad de México existe una amplia oferta de restaurantes que ofrecen este servicio pero, si estás buscando opciones, te propongo dos imprescindibles que te harán amar este nuevo momento del día. En primer lugar, te recomiendo Blanco Colima, en la colonia Roma. Con un menú de brunch recién incorporado a su carta habitual, puedes degustar tu selección del día en una agradable terraza que te hará sentir en el salón de casa. No dejes de probar los tacos de langosta y el french dip. E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R Un croissant, para mojar (chopear para los locales) en tu café, serán el cierre perfecto para que la experiencia sea redonda.

Si prefieres un menú establecido y en formato de buffet, el brunch del restaurante Zanaya, ubicado en el patio central del Hotel Four Seasons, se convertirá en tu place to be particular. Además del ambiente acogedor y de la atención excepcional, podrás comer desde una amplia variedad de quesos y mariscos, hasta un pulpo a las brasas o un corte de carne. Eso sí, si aceptas un consejo, deja un hueco para el postre. Unas buenas crepas, hechas al momento, o una amplia variedad de postres internacionales, como macarons o los clásicos baklavas árabes, son solo algunos ejemplos de las delicias que podrás encontrar como colofón a una comida apta para los sibaritas más exigentes.

Así que ya sabes, si este fin de semana no tienes plan, levántate a una hora que considerarías vergonzosamente imprudencial en cualquier día laborable, elige un outfit informal, llama a ese amante del buen comer que se caracteriza por ser tu perfecto compañero de batallas en lo que a experiencias culinarias se refiere y prepárate para darte un homenaje. Te recomiendo no desayunar previamente. A no ser que hayas nacido en México…

Soy ovetense de nacimiento y mexicana por adopción. Periodista de profesión y cotilla por vocación, dicen que el sarcasmo y el humor negro son mis señas de identidad.

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